671 296 917 - 699 133 327

info@arquimadera.es

Granada

Visite nuestra exposición en Viveros Cambil
Puente de los Vados, Autovía Granada-Santa Fe, desvío Vegas del Genil

información técnica

La madera posee un valor ecológico en sí misma, es un producto renovable.

Nuestros productos están realizados en madera laminada; es un material resistente y versátil, que se forma con piezas de madera, encoladas por sus extremos y caras.

La madera laminada abre la posibilidad de ampliaciones, reparaciones en obra y modificaciones sin grandes dificultades y permite soluciones técnicas: prácticas, originales y estéticas. Esta versatilidad incluye la incorporación de curvas en elementos estructurales y arquitectónicos.

 fotografía

Las especies madereras más usadas, son las coníferas, debido a su rápido crecimiento. Además sus propiedades la señalan como la especie más apta para la fabricación de madera laminada encolada. (Abeto y pino sobretodo).

Sus características son: su abundancia, posibilidad de usarla como material estructural, su apariencia estética, facilidad para encolarla, bajo peso, óptimo secado, trabajabilidad y permeabilidad a tratamientos superficiales.

Los elementos laminados tienen baja razón peso/resistencia, por lo cual pueden ser levantadas y montadas a bajo costo. Además son elementos elásticos y de una hermosa apariencia arquitectónica.

fotografía

Como consecuencia del proceso productivo, los nudos de las tablas que constituyen las láminas se distribuyen de forma más pareja, dentro del volumen de la viga, por lo que es un material más homogéneo que la madera maciza. La disminución de la presencia de nudos coloca a la madera laminada en un baremo de resistencia más alta que la madera maciza.

El espesor de las láminas, permite secar la madera de una forma fácil y controlada, con menos deformaciones en el proceso de secado y en consecuencia de la propia estructura.

Cuanto más limpia, homogénea y carente de defectos sea una madera, menos posibilidades habrá de que se tuerza o se raje.

fotografía

En cuanto a su conservación, existen varios tipos de tratamientos, que independientemente aplicados o combinados entre sí, nos van a dar una protección más o menos intensa. Estos tratamientos son:

1.- Tratamiento mecánico, a base de lasures o, impregnantes y barnices al agua. Que protegen la madera de:

Agentes destructores abióticos, como las radiaciones ultravioleta e infrarrojas solares, y las variaciones de humedad ya que además contienen componentes hidrofugantes. Y agentes destructores bióticos, es decir, insectos y hongos xilófagos.

2.-Tratamiento con autoclave. Este tipo de tratamiento es hoy en día el más utilizado para aplicaciones en lugares claramente dañinos para la madera como pasarelas de playa o vallas, cuyos palos están hincados directamente en el suelo. Es extremadamente eficaz contra la carcoma y la putrefacción, sin embargo no elimina el natural movimiento de la madera y la consecuente aparición de grietas y desgaste de su superficie.

Las nuevas técnicas y la tecnología mejoran el rendimiento de la madera y más importante aún, respetan su naturaleza orgánica, y por lo tanto las normales y propias dilataciones de este noble material.